1993: "La bandera negra"

La primera salida a una ciudad del interior para actuar, fuera del Festival de Pico Truncado, fue el viaje a El Calafate, allí estrenamos "La casona de los ruidos" y "Silencios de familia", cosa particular, ya que siempre fue la idea de "quemar los cartuchos" en nuestra ciudad para después mostrar el trabajo más pulido, pero esa vez no fue así. Parábamos en un lugar que nos habían asignado, que estaba desocupado, pero que había sido hasta hacía poco tiempo atrás, una casa donde residían ancianos.

Había un solo baño, por lo que había que turnarse, por ejemplo, para bañarse. Primero las damas dice la expresión, y así fue, y cuando la última hubo terminado, entonces fue el turno de los varones. Una de las chicas había lavado su ropa interior y la dejó en el baño para que se secara, pero a uno de los muchachos se le ocurrió una idea, en el frente de esa casa había un mástil con apenas un pedazo de soga que flameaba en la parte alta. Pablito Tosco, se trepó por el mástil y ató a la punta del mismo, la bombacha negra de Ilse, estuvo allí durante el resto de los días de nuestra estadía. Los muchachos salían al patio y con la mano en el corazón decían saludar a la bandera. Lo incómodo fue que el domingo de mañana pasó frente al lugar una procesión llevando una virgen mientras seguía flameando la bandera abombachada. Finalmente como ninguno de los muchachos se la quería bajar y las chicas no podían llegar hasta lo alto del mástil, Alicia, mi señora, les dio "clase" de acrobacia y les bajó su pertenencia.

R.S.