1991: "¿Seguir o volver?"

Era la primera oportunidad de lo que se reiteraría durante muchos años de manera ininterrumpida: viajar al Festival de teatro de Pico Truncado.

Eran solo siete los protagonistas, mas el director y el chofer, un voluntario que aportó su Fiat rural con cúpula para trasladarnos esos 800 Km. aproximadamente que nos separaban de Truncado. El festival duraba cuatro noches, pero los chicos hicieron un equipaje como para pasar el invierno. Sólo basta imaginar lo que sería ese vehículo que transportaba nueve personas y un montón de bolsos, salimos al atardecer para viajar durante la noche. A los 100 km. ya habíamos pinchado dos veces, era mucho peso y las cubiertas estaban gastadas. En medio de la oscuridad de la ruta y del frío, sentí que era un viaje de locos y que quizás lo mas conveniente sería volver. Estaba apoyado en el auto cuando Javier Frizón se puso en frente mío y le dije "¿volvemos?", y él insistió en que siguiéramos. Una inyección de valor fue saber que ellos no se amedrentaban ante los problemas que iban surgiendo, por lo que seguimos hasta Piedrabuena donde pasamos el resto de la noche, y al otro día, dos de los varones conmigo, le pedimos a un camionero que nos lleve hasta Caleta Olivia, y de allí podríamos seguir en colectivo.

¡Ah!...algunos de los chicos, para no pasar frío, le fueron a pedir lugar para dormir a la policía de Piedrabuena (un destacamento), y los dejaron dormir allí...en el calabozo.

R.S.