Respecto del cuerpo

Recomendamos ejercicios (o juegos) elementales como...

1.- Generalmente tratamos de representar estados emocionales a través de nuestras expresiones faciales, pero, qué sucedería si tapamos el rostro con una capucha o máscara y le pedimos a nuestros actores que representen emociones como: amor, miedo, ansiedad, fastidio, angustia, tristeza, timidez, melancolía, ira, insatisfacción, valor, etc...

2.- Una buena alternativa de trabajo es proponer a los actores armar una improvisación sin ningún condicionamiento previo, y una vez que consideran haberlo resuelto, plantearles que deberán contar la historia (representarla) que habían ideado, pero sin poder emitir palabra, ni darles lugar a que reacondicionen la propuesta.

3.- Una actividad que puede resultar incluso muy divertida, consiste en ubicar a uno de los actores delante de otro, cubrirle el torso con alguna tela (o incluso una prenda de vestir) por donde el otro actor coloca los brazos y trata de expresar con sus brazos y manos todo aquello que el actor que está delante está exponiendo.

4.- Existe un juego muy conocido que siempre es útil y que puede hacerse con variantes: "Dígalo con mímica", que usualmente se juega con títulos de películas o libros, pero por ejemplo también podría representarse una sola palabra (como las emociones que se mencionan en la actividad "1" de este segmento) o podría decirse a los actores que se imaginen que están separados por un grueso vidrio que no les permite oírse, o que están a una considerable distancia y debieran transmitir un mensaje a otra persona, como: "Después te llamo porque tengo urgencia de ir al baño", o "Anoche vi una nave extraterrestre sobre el techo de tu casa", o cualquier frase común.

5.- Otro juego convencional es el llamado "teléfono descompuesto" donde un grupo de personas se van pasando una a una un mensaje verbal, pero una alternativa para la expresión corporal sería que se hiciera el teléfono descompuesto exclusivamente con mímica.

6.- Otra alternativa es la imitación gesticular uno frente a otro, o en grupo, en ese caso, también se puede utilizar algún tema musical rítmico que predisponga a que todo el grupo de actores traten de reproducir lo que el líder hace, e incluso se puede delegar a otro de los actores que cumpla ese rol. También puede buscarse la imitación, pero en lugar de "reflejarse como espejo" podría constituirse en "su sombra".

7.- El trabajo con objetos (o la representación de ellos) es otro factor interesante, por ejemplo:

a.- Planteando distintas formas de vincularse con el mismo objeto.

b.- Vincularse con objetos imaginarios.

c.- Jugar un partido de voley imaginario (o de ping pong)

d.- Como resolver una situación incluso absurda: personas que se le adhieren objetos al cuerpo y no pueden despegárselos.

8.- Marcar diferentes formas de caminar, de acuerdo al personaje representado, velocidades, vinculación con actitudes, manejo del efecto "cámara lenta", condicionar la forma de caminar a lo que nos representen determinados temas musicales.

Dentro de lo corporal, cabe destacar la importancia de trabajar la coordinación que puede ejercitarse desde simples juegos, hasta el armado de coreografías, o cualquier alternativa que favorezca este aspecto y que ayude a visualizar al director o coordinador del grupo teatral a comprobar el dominio corporal de sus actores.

LA RELACION DEL ACTOR CON EL CUERPO
Segun Stanislavski el buen actor es el que tiene un control total sobre su cuerpo.
Dice Peter Brook: "...nadie en el mundo, que yo sepa, nadie desde Stanislavski, ha investigado la naturaleza de la actuación, sus fenómenos, sus significados, la naturaleza y la ciencia de sus poderes mentales, psíquicos y emocionales tan profunda y tan completamente como Grotowski. A su teatro lo llama laboratorio. Lo es. Es un centro de investigación. El control del cuerpo - plantea Stanislavski - no tiene sólo una finalidad, la habilidad física no basta, se necesita que el cuerpo logre hacerse instrumento y portador del tempo-ritmo que es plasticidad en el cuerpo pero no sólo plasticidad del cuerpo". El Actor en el trabajo sobre sí mismo aborda diversos ejercicios que lo invitan a reconocer y confrontar sus limitaciones, iniciando un proceso de apropiación de principios fundamentales para su tarea. En este proceso, lo que habitualmente llamamos técnica, va dejando de ser algo ajeno a él para convertirse en la palanca o herramienta que le da la capacidad de autoprovocarse y ser sujeto de la acción, generando así la proyección, circulación y manejo necesario de la anergía para estar en escena. De esta manera, ya no trabaja sobre los principios en sí, sino que esos principios operan sobre él, abriendo nuevos canales y lugares propios. En la dinámica de este proceso personal, el actor puede encontrarse en el intento de sobrepasar sus limitaciones arribando así a una nueva síntesis y aproximándose a la elaboración de su propia técnica, lo que le permitirá utilizar todo lo que percibe como motivador,impulsor y generador de su acción.